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@ChatGPT se cuela en Slack y Teams
ChatGPT deja de ser una pestaña aparte y entra en la conversación del equipo: desde el DevDay del martes 29 de septiembre se le puede mencionar con una arroba en los canales, los hilos y los mensajes directos de Slack y de Microsoft Teams. Está en los planes Business y Enterprise —y en Edu, según la página de producto—; lo tiene que encender el administrador, y los compañeros sin licencia individual también pueden usarlo.
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En resumen
- OpenAI anunció @ChatGPT para Slack y Microsoft Teams el martes 29 de septiembre de 2026, en su DevDay: se le menciona en un canal, en un hilo o por mensaje directo y contesta en el mismo sitio.
- Está disponible en ChatGPT Business y Enterprise, y la página de producto añade Edu; es el administrador del espacio de trabajo quien tiene que activarlo.
- Los compañeros sin licencia individual de ChatGPT pueden usarlo en los canales habilitados; puede tirar de las herramientas que haya conectado el administrador o de las propias de cada uno, con sus permisos.
- Se apoya en el contexto de las herramientas conectadas para convertir una discusión en un informe, una presentación, una hoja de cálculo o un plan, y pide aprobación antes de actuar sobre esas herramientas.
- No hay tarifa propia: va incluido en el plan, que cuesta 20 dólares al mes por puesto estándar en Business con pago anual, mientras Enterprise y Edu se negocian con el equipo comercial.
Se le llama con una mención y responde en el hilo
La idea es sencilla y conocida para cualquiera que haya trabajado en una mensajería de oficina: se etiqueta a alguien y entra en la conversación. Aquí ese alguien es ChatGPT, y OpenAI lo plantea para planificar un lanzamiento, desatascar una decisión o investigar un error sin salir del hilo donde se está discutiendo.
Los compañeros pueden seguir aportando contexto, preguntas y correcciones dentro de ese mismo hilo, así que el trabajo se moldea entre varios en lugar de en una conversación privada que nadie más ve. También se le puede escribir por mensaje directo, uno a uno.
El ejemplo que publica OpenAI va hasta el final del recorrido: pedirle que investigue un fallo en el proceso de pago de una tienda, revisar con el equipo el enfoque que propone y dejar que abra una propuesta de cambio en el código con el arreglo, todo en la misma conversación.
No hace falta que todo el equipo tenga licencia
| Plan | Tiene @ChatGPT | Quién lo activa | Precio publicado |
|---|---|---|---|
| ChatGPT Business, puesto estándar | Sí | El administrador del espacio de trabajo | 20 dólares al mes por puesto con pago anual; 25 con pago mensual |
| ChatGPT Business, puesto premium | Sí | El administrador del espacio de trabajo | 100 dólares al mes por puesto con pago anual; 125 con pago mensual |
| ChatGPT Enterprise | Sí | El administrador del espacio de trabajo | Sin precio de lista: a medida, con créditos o con tokens |
| ChatGPT Edu | Sí en la página de producto; el resumen de anuncios no lo nombra | El administrador del espacio de trabajo | Sin precio publicado: OpenAI remite al contacto comercial |
| Compañeros sin licencia individual | Sí, en los canales habilitados | Depende de cómo lo haya montado la organización | Sin cargo propio publicado |
| Planes personales de ChatGPT | No aparecen en la lista publicada | — | — |
El dato con más consecuencias prácticas está en las preguntas frecuentes: los miembros del equipo que no tengan licencia individual de ChatGPT pueden usar @ChatGPT en los canales donde esté habilitado. OpenAI matiza que el acceso depende de cómo lo haya montado cada organización.
Conectar la cuenta personal cambia el alcance. Según la compañía, hacerlo puede darle acceso adicional —leer o editar un documento privado, por ejemplo—, pero @ChatGPT no hereda automáticamente las cuentas ni los permisos personales de nadie.
En el alcance por planes hay que mirar dos páginas de OpenAI que no dicen lo mismo. El resumen de anuncios del DevDay da la función a los planes Business y Enterprise; la página de producto suma ChatGPT Edu y pide avisar al administrador para que la configure. Ninguna de las dos desmiente a la otra, así que la tabla recoge las dos.
Trae contexto de fuera del hilo y pide permiso antes de actuar
Lo que diferencia esto de un chatbot pegado a la mensajería es de dónde saca la información: se le puede pedir que localice los detalles de un proyecto, los ficheros pertinentes o las novedades que el equipo necesita en las herramientas conectadas, sin abandonar la conversación. Esas herramientas pueden ser las que ha conectado el administrador o las de cada usuario, con sus propios permisos.
El resultado tampoco se queda en una respuesta suelta. OpenAI promete convertir una discusión desordenada en un informe, una presentación, una hoja de cálculo o un plan listos para compartir, que es exactamente el trabajo que nadie quiere hacer el viernes por la tarde.
Para el lado de la empresa hay cuatro controles publicados: el administrador decide qué herramientas se conectan y a qué puede acceder @ChatGPT; hay registros de auditoría para seguir la actividad de los agentes y revisar cómo se ejecutó cada flujo; agentes, gasto y plugins se gestionan desde una consola central; y @ChatGPT pide aprobación antes de tocar una herramienta conectada.
El coste va dentro del plan y el gasto se vigila desde la consola
OpenAI no ha publicado precio para @ChatGPT: no se compra por separado ni aparece como línea de factura. Lo que se paga es el plan de empresa que lo incluye, y en la consola central es donde se controla el gasto que generan los agentes.
De los tres planes con acceso, solo Business tiene tarifa publicada, con dos tipos de puesto y rebaja por pago anual. Enterprise se negocia con ventas y admite pago por créditos o por tokens; para Edu, OpenAI tampoco publica precio y remite al contacto comercial.
Conclusión
Que el trabajo con ChatGPT ocurra en el canal donde ya está el equipo, y no en una ventana privada, cambia quién ve el razonamiento y quién puede corregirlo a tiempo. El contrapeso es el perímetro: un agente mencionable por cualquiera, con llaves que reparte el administrador, y la posibilidad de ensanchar su alcance conectando la cuenta personal. Antes de encenderlo conviene saber qué herramientas quedan al otro lado de la arroba.
Fuentes primarias
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