Infraestructura
Oracle crece un 30% y pasa a los clientes parte de la factura de su expansión en IA
Oracle cerró el trimestre acabado el 31 de agosto con unos ingresos un 30% mayores, algo por encima de lo que la propia compañía había anticipado en junio, y la acción subió un 4,4% en la negociación fuera de horario. Tras esas cifras asoma un cambio en la manera de pagar la carrera por el cómputo de inteligencia artificial: 11.400 millones de dólares cobrados por adelantado a clientes en el trimestre y contratos en los que son ellos quienes ponen los chips.
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En resumen
- Los ingresos crecieron un 30% en el trimestre cerrado el 31 de agosto, algo por encima de lo proyectado en junio.
- La acción subió un 4,4% fuera de horario tras los resultados, aunque pierde un 53% en el último año.
- Oracle cobró por adelantado 11.400 millones de dólares a sus clientes en el trimestre: el doble del efectivo que generó su propia actividad.
- Invirtió 28.500 millones en el trimestre de agosto y quemó 5.000 millones de dinero propio, según el análisis de The Information.
- La mayor parte de los 30.000 millones en nuevos contratos de cómputo de IA firmados en el trimestre llegó con pago anticipado o con chips aportados por el cliente.
- Las renovaciones de alquiler de chips Nvidia del trimestre se cerraron un 20% más caras que los contratos anteriores, según el co-consejero delegado Clay Magouyrk.
- S&P rebajó en julio la calificación crediticia de Oracle por su dependencia de OpenAI y por el volumen de inversión previsto.
Un trimestre mejor de lo que la propia empresa prometió
Oracle anunció un crecimiento de ingresos del 30% en el trimestre acabado el 31 de agosto, algo por encima de lo que había proyectado en junio. La reacción del mercado fue inmediata: la acción subió un 4,4% en la negociación fuera de horario.
El punto de partida de ese rebote pesa tanto como la cifra. La acción llegaba con una caída del 53% en el último año, achacada a la deuda con la que Oracle financia su expansión de infraestructura para IA. Un trimestre mejor de lo previsto no endereza por sí solo esa trayectoria.
Los clientes pagan antes de consumir
El dato más revelador del trimestre no está en los ingresos, sino en la caja. Oracle cobró 11.400 millones de dólares por adelantado a sus clientes, el doble del efectivo que generó su propia actividad. Es decir: en esos tres meses, los clientes pusieron en la tesorería de Oracle más del doble de lo que puso el negocio en marcha.
La inversión del trimestre de agosto ascendió a 28.500 millones de dólares. Según el análisis de The Information, Oracle quemó 5.000 millones de su propio dinero. El resto lo cubrió ese dinero adelantado por quienes contratan la capacidad.
El patrón se repite en los contratos nuevos: la mayor parte de los 30.000 millones de dólares adicionales en acuerdos de cómputo de IA firmados en el trimestre llegó con pago anticipado o con la fórmula de que sea el cliente quien aporte sus propios chips de IA.
Qué gana y qué pierde Oracle con esta fórmula
The Information ve en los pagos anticipados y en los acuerdos BYO chips una vía para abaratar la financiación de Oracle: dinero que no hay que pedir prestado justo cuando la deuda es su punto débil a ojos del mercado.
El mismo análisis señala la otra cara. Estos contratos podrían dejar menos margen que el alquiler clásico de capacidad, porque Oracle renuncia a una parte del valor que se queda cuando es ella la que compra el hardware, lo posee y lo alquila.
Hay, eso sí, una señal de demanda difícil de rebatir. El co-consejero delegado Clay Magouyrk afirmó en la llamada de resultados que las renovaciones de alquiler de chips Nvidia del trimestre se firmaron un 20% por encima de los contratos anteriores. Lo dice la propia compañía, no una medición independiente, pero apunta a un mercado donde la capacidad se encarece al renovar.
La deuda, la nota crediticia y las obras que se retrasan
En julio, S&P rebajó la calificación crediticia de Oracle por dos razones: su dependencia de OpenAI y el volumen de inversión que tiene previsto. Una nota más baja encarece la deuda futura, y eso refuerza el incentivo para que sean los clientes quienes adelanten parte del dinero.
A la presión financiera se suma la física. Oracle acumula retrasos en algunos de sus centros de datos. Magouyrk respondió que la compañía cuenta con varios emplazamientos alternativos, una salida que desplaza el problema del calendario al de la capacidad de sustituir unas obras por otras.
Conclusión
El trimestre admite dos lecturas que conviven. En lo operativo, Oracle crece más de lo que prometió y renueva alquileres de chips a precios más altos, señal de que la demanda de cómputo de IA no se ha enfriado. En lo financiero, la compañía está cambiando quién pone el dinero por adelantado: cada vez más, el cliente. Queda por ver si estas cifras bastan para que los inversores vuelvan a creerse el plan de expansión, después de una caída del 53% en el último año y de una rebaja crediticia que sigue en pie.
Fuentes primarias
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