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Economía

Zuckerberg: dinero sí, votos no

Meta creará una nueva clase de acciones sin derecho a voto, la Clase C, para financiar su inversión en inteligencia artificial sin que Mark Zuckerberg pierda poder de voto. Lo anunció el 21 de octubre junto a sus resultados del tercer trimestre, en los que, según la empresa, ingresó 64.601 millones de dólares, un 26 % más, pero invirtió más dinero del que generó su negocio.

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Ilustración: una gran balanza de latón con el logotipo de Meta en el pedestal; en un platillo, una montaña de sacos y fajos de dinero que sube, y en el otro, una sola papeleta que pesa más y que Mark Zuckerberg sujeta con un dedo, mientras dos inversores siguen echando sacos. Representa las nuevas acciones de Meta sin derecho a voto: entra el dinero, el voto se queda donde estaba.
📷 Imagen generada con IA

En resumen

  • Según Meta, la Clase C entrará en vigor el 19 de enero de 2027: cada accionista recibirá una acción C por cada acción A o B.
  • Meta prevé que su inversión de 2026 quede entre 135.000 y 145.000 millones de dólares, según su comunicado de resultados.
  • Zuckerberg tenía el 1 de octubre alrededor del 60,6 % de los votos y, según el documento que Meta presentó ante la SEC, no apoyaría una ampliación que se los recortara.
  • Según dijo Zuckerberg a los analistas, más de 10 millones de personas en EE. UU. y Canadá han configurado Muse en el último mes y medio.

Dinero sin voz

El consejo de administración de Meta Platforms, la dueña de Facebook, Instagram y WhatsApp, ha aprobado crear una tercera clase de acciones, la Clase C, que cotizará en bolsa y no tendrá derecho a voto. Según el comunicado de resultados que la empresa publicó el 21 de octubre, la nueva clase entrará en vigor el 19 de enero de 2027.

Para estrenarla, repartirá un dividendo único: una Clase C por cada acción de Clase A o de Clase B. Después, la empresa espera que el precio de la Clase A refleje el efecto de partir cada acción en dos. «El dividendo en acciones no cambiará el poder de voto de ningún accionista», asegura Meta.

La quiere para captar capital, pagar a sus empleados y financiar posibles compras de empresas, y lo liga a la factura de la IA: según su comunicado de resultados, la inversión necesaria para competir y ampliar su infraestructura en plena transformación del sector «es significativa».

La declaración informativa que presentó ese día ante la SEC, la Comisión de Bolsa y Valores de EE. UU., que regula los mercados, añade otro motivo: sin voto, podrá buscar dinero de instituciones financieras soberanas, que no podrían entrar si las acciones dieran derecho a voto.

Las cuentas explican la prisa

Meta, un año después
Partida T3 2025 T3 2026 Variación
Ingresos 51.242 M$ 64.601 M$ +26 %
Costes y gastos 30.707 M$ 51.613 M$ +68 %
Resultado operativo 20.535 M$ 12.988 M$ −37 %
Margen operativo 40 % 20 % −20 puntos
Compras de inmovilizado 18.829 M$ 33.942 M$ —
Flujo de caja libre 10.625 M$ −2.120 M$ —
Datos según Meta (comunicado de resultados del 21-10-2026), en millones de dólares. El T3 2026 incluye un cargo de 9.890 M$ por el acuerdo con 52 fiscales generales estatales de EE. UU.; sin él, el resultado operativo habría sido de 22.880 M$.

Los resultados del tercer trimestre, cerrado el 30 de septiembre, muestran por qué Meta busca dinero: según la empresa, los costes crecieron mucho más deprisa que los ingresos.

Parte del salto de los gastos es un cargo de 9.890 millones de dólares por el acuerdo que Meta anunció en agosto con 52 fiscales generales estatales de EE. UU. para cerrar los litigios sobre la salud mental de los adolescentes y las redes sociales. El acuerdo prevé pagos de hasta unos 18.590 millones, según la empresa.

El resto es inversión. Meta prevé que la de 2026 quede entre 135.000 y 145.000 millones de dólares: sube 5.000 millones el mínimo de la horquilla que daba antes y mantiene el máximo.

Con tanta obra, el flujo de caja libre del trimestre fue negativo, pese a que las operaciones generaron 32.790 millones en efectivo. La plantilla, en cambio, encoge: 66.775 personas, un 15 % menos que un año antes, según Meta.

Zuckerberg conserva el mando

Zuckerberg, fundador y consejero delegado, no está cerca de perder el control, reconoce en la declaración informativa la comisión especial del consejo, formada solo por consejeros independientes. Pero el documento recoge su línea roja: «dejó claro que no apoyaría una ampliación de capital significativa que tuviera el efecto de reducir su poder de voto».

La reforma de los estatutos no pasa por una junta: la aprobaron por escrito sociedades de Zuckerberg, CZI Holdings y las Chan Zuckerberg Holdings, con alrededor del 56,1 % de los votos, según el mismo documento. El resto de los accionistas no vota.

A cambio, Zuckerberg firma un acuerdo con la empresa (Founder Alignment Agreement). Podrá vender libremente el 20 % de las Clase C que reciba, el 10 % de su participación económica en Meta, «por cualquier motivo», incluido pagar el impuesto de la Proposición 40 de California. El otro 80 % solo podrá venderlo si a la vez vende acciones con voto o convierte las de Clase B en Clase A, es decir, a costa de ceder votos.

Cada trimestre que siga al frente de la empresa se liberará el equivalente a un 2,5 % de las Clase C que reciba en el dividendo, hasta soltar todas las atadas en ocho años, y se compromete a vivir ese tiempo en California. La Proposición 40, un impuesto a la riqueza que se vota allí el 3 de noviembre, podría costarle un pago «significativo, de varios miles de millones de dólares», según el documento.

Muse, el argumento para gastar

Para defender tanto gasto, Zuckerberg sacó su producto estrella en la llamada con analistas. Más de 10 millones de personas en EE. UU. y Canadá «han configurado agentes personales Muse» en mes y medio, les dijo, y un 25 % lo usa en un día cualquiera. Son cifras de la empresa, sin verificación independiente.

Según Zuckerberg, comprar es el uso principal: más de una cuarta parte de quienes usan Muse lo emplea para eso, con un gasto medio por compra de más de 200 dólares. Muse es gratis, pero usarlo con Muse Wonder, el modelo más reciente de Meta, exige suscripción.

Un modelo frontier como aval

«Este trimestre hemos alcanzado hitos importantes hacia la superinteligencia personal para todos, entre ellos el lanzamiento de Muse y de Muse Wonder, nuestro primer modelo frontier», dijo Zuckerberg en el comunicado de resultados. «Nuestras inversiones están dando fruto, el negocio principal es sólido y vemos velocidad en todos los frentes».

Según Meta, la comisión especial concluyó que Zuckerberg es la persona más indicada para dirigir la empresa en su siguiente etapa, y que la Clase C mantiene el modelo dirigido por el fundador.

Conclusión

Lo que Meta no dice es cuándo ni cuánto venderá. Según la declaración presentada ante la SEC, la empresa espera usar las acciones Clase C para ampliaciones de capital «de vez en cuando en el futuro, según las condiciones del mercado». La fórmula, en todo caso, ya está escrita: quien financie la IA de Meta con acciones Clase C pondrá el dinero, y los votos seguirán donde están.

Fuentes primarias

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