Bloggartiklarna publiceras på spanska och katalanska.

Herramientas

OpenAI pone portero a los routers

Desde el 20 de noviembre, los servicios que dan a terceros acceso directo a los modelos de OpenAI —enrutadores de modelos y pasarelas de IA— necesitarán que OpenAI los revise y los apruebe antes, según las nuevas normas de uso que la empresa publicó el 21 de octubre. Las aplicaciones que solo usan sus modelos por dentro quedan fuera, y las nuevas normas prohíben además entrenar modelos rivales con sus respuestas.

Recibe el resumen diario de IA

Cada mañana, lo esencial de la inteligencia artificial en tu correo, sin humo. Al día con la IA.

Frecuencia:

Ilustración: a la entrada de un estadio con torniquetes marcados con el logotipo de OpenAI, un auxiliar con chaleco de OpenAI y una lista detiene a un revendedor con abanicos de entradas, mientras un aficionado pasa con su propio abono. Representa la aprobación previa que OpenAI exigirá a los routers y pasarelas que revenden acceso a sus modelos.
📷 Imagen generada con IA

En resumen

  • OpenAI exigirá desde el 20 de noviembre de 2026 su aprobación previa a quien opere un servicio que dé a terceros acceso directo a sus modelos, como un enrutador o una pasarela de IA.
  • Según las nuevas normas de uso de OpenAI, el requisito no alcanza a una aplicación por el mero hecho de integrar sus modelos.
  • Las mismas normas prohíben usar las respuestas de OpenAI para entrenar modelos rivales y extraer su razonamiento protegido.
  • OpenAI no nombra a ningún intermediario; según su nota, busca salvaguardas «coherentes» en todos los servicios que dan acceso a sus modelos.

Un portero para quien abre la puerta a otros

OpenAI publicó el 21 de octubre una nota titulada «Broad access through consistent standards» y, con ella, una nueva versión de sus normas de uso (Usage Policies), que entra en vigor el 20 de noviembre. El cambio más visible afecta a quien hace de intermediario: según la nota, los servicios que dan acceso directo a sus modelos, «como los enrutadores de modelos o las pasarelas de IA», tendrán que pasar por su revisión y obtener su aprobación antes de ofrecer ese acceso.

La redacción de las normas es más amplia: alcanza a quien opere una plataforma de intermediación de acceso a modelos «u otro servicio» que permita a terceros acceder directamente a los modelos de OpenAI. Y fija el límite: el requisito no se aplica a una aplicación solo porque integre esos modelos en sus funciones. La aplicación que los usa por dentro no hace cola; el servicio que abre ese acceso a otros desarrolladores, sí.

Las normas no fijan una sanción propia para el intermediario que no pida permiso. Rige la regla general: saltárselas puede suponer perder el acceso u «otras penalizaciones», con derecho a recurso.

Las mismas salvaguardas, se entre por donde se entre

Según la nota, modelos como GPT-6 Astra amplían lo que se puede construir, y a medida que crecen sus capacidades OpenAI quiere que las salvaguardas sigan siendo eficaces en todos los servicios que los ofrecen. Algunas van dentro del modelo y otras dependen «de los sistemas y las personas que lo rodean»; las dos tienen que funcionar se acceda directamente o a través de un socio.

Por eso las políticas alcanzan también a los socios que alojan los modelos y a los revendedores. Según OpenAI, esos socios deben mantener salvaguardas «coherentes» con las suyas, investigar las posibles infracciones y coordinarse con ella en las sanciones, para que una restricción no se esquive cambiando de servicio.

OpenAI dice además que sus clientes sufren abusos a través de usuarios finales, cuentas comprometidas o claves de API filtradas. Y está introduciendo con ellos los SafetyIDs, unos identificadores que permiten a la empresa distinguir a cada usuario final durante una investigación sin saber quién es. La nota no dice cuándo estarán disponibles para todos.

Leer más: AI Informator — OpenAI también pone tienda en casa de Google (22-10-2026) ↗

Cinco cambios con fecha: el 20 de noviembre

Qué cambia en las normas de uso de OpenAI el 20 de noviembre
Apartado Hasta ahora (versión del 29-10-2025) Desde el 20-11-2026
Servicios que dan a terceros acceso directo a los modelos (routers, pasarelas) Sin regla propia Necesitan la revisión y la aprobación previas de OpenAI; no afecta a las aplicaciones que solo integran sus modelos
Entrenar modelos rivales con las salidas de OpenAI Sin apartado propio Prohibido generar, preparar, seleccionar o suministrar datos o señales de entrenamiento para modelos sustitutos, también por encargo de otro
Extraer el razonamiento protegido Sin mención Prohibido por acceso no autorizado, ingeniería inversa o saltándose salvaguardas
Usos que requieren aprobación previa Seguridad nacional e inteligencia Seguridad nacional, inteligencia y fuerzas de seguridad
Excepciones para socios concretos Sin apartado propio OpenAI puede concederlas caso a caso, según el socio, el uso, sus salvaguardas y sus compromisos de cumplimiento
Comparación de las dos versiones de las normas de uso publicadas por OpenAI (29 de octubre de 2025 y 20 de noviembre de 2026).

Frente a la versión vigente, del 29 de octubre de 2025, salen cinco novedades de peso. Según el registro de cambios de OpenAI, la revisión también aclara las protecciones de niños y adolescentes y los requisitos de los usos de alto riesgo.

Prohibido entrenar a la competencia

El apartado nuevo sobre entrenamiento empieza por el motivo: según OpenAI, entrenar otro modelo con sus salidas puede transferirle capacidades sin las salvaguardas que las acompañaban. De ahí que prohíba usar sus modelos o sus respuestas para generar, preparar, seleccionar o suministrar material o señales de entrenamiento para modelos pensados como sustitutos de los suyos.

La lista incluye datos y tareas de entrenamiento, rúbricas, entornos de aprendizaje por refuerzo (RL, reinforcement learning), etiquetas, puntuaciones, preferencias o correcciones. Vale aunque el trabajo se haga por encargo de otro, e incluso si quien lo hace no entrena el modelo resultante. Sigue permitido usar los modelos para investigar, programar, evaluar, hacer pruebas de referencia (benchmarks) y desarrollar productos, dentro de esos límites.

La otra prohibición nueva es intentar extraer el razonamiento protegido mediante acceso no autorizado, ingeniería inversa o saltándose las salvaguardas. Las normas no explican qué entienden exactamente por razonamiento protegido.

Un negocio que ya se mide en billones

OpenAI no nombra a ningún intermediario, pero el negocio existe. OpenRouter —un mercado y pasarela de modelos fundado a principios de 2023, que Stripe, la plataforma de pagos por internet, acordó comprar en agosto— dice procesar más de 10 billones de tokens al día de más de 400 modelos para más de 10 millones de desarrolladores y empresas. Su guía de inicio usa como ejemplo un modelo de OpenAI.

También venden pasarelas dos empresas de infraestructura web: Cloudflare, con analítica, caché, límites de uso y cambio de modelo cuando uno falla, y Vercel, como acceso compartido a modelos de varios proveedores.

La norma tiene un precedente con matiz. El 9 de noviembre de 2022, OpenAI dejó de exigir que se registraran las aplicaciones y pasó a vigilar el cumplimiento con métodos automáticos y manuales. Ahora pide permiso a quien revende el acceso y deja fuera, expresamente, a las aplicaciones.

Conclusión

Desde el 20 de noviembre, montar un negocio sobre el acceso a los modelos de OpenAI exigirá su visto bueno, y entrenar un rival con sus respuestas chocará con una prohibición expresa. OpenAI promete seguir explicando qué está permitido; ni la nota ni las normas detallan todavía cómo se solicita esa aprobación ni cuánto tarda.

Fuentes primarias

Comentarios

Sé respetuoso. Los comentarios se moderan.

    Recibe el resumen diario de IA

    Cada mañana, lo esencial de la inteligencia artificial en tu correo, sin humo. Al día con la IA.

    Frecuencia:

    ← Volver al blog